Hace poco se agregó Hegemony: Lead Your Class to Victory al catálogo de Búndaba. Es un juego complejo, con múltiples sistemas interactuando al mismo tiempo y decisiones que exigen atención constante. Sin duda pertenece a la capa de Profundizar. Sin embargo, fue el primer juego con el que introduje a unos amigos al hobby moderno.
Les encantó. Hoy sigue siendo uno de sus favoritos. Eso me recordó algo importante: no todos tienen que empezar por algo sencillo.
Las capas no son niveles obligatorios
En Búndaba organizamos los juegos en tres capas para ayudar a orientarse:
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Descubrir: juegos simples, rápidos, ideales para entrar sin fricción.
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Explorar: experiencias un poco más estructuradas, con más decisiones pero todavía accesibles.
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Profundizar: juegos más intensos, con mayor carga estratégica y compromiso.
Las capas no son una escalera que debas subir paso a paso. Son un mapa. Algunas personas conectan mejor con algo ligero al inicio. Otras necesitan sentir que están entendiendo un sistema más amplio desde el primer momento.
Cuando el tema importa, la complejidad pesa menos
Se suele pensar que un juego complejo puede espantar a alguien nuevo. Y muchas veces es cierto. Pero no siempre. Cuando la temática conecta, la disposición cambia. En el caso de Hegemony, el tema —economía, estructura social, decisiones políticas— despertó curiosidad genuina. No estaban ahí solo para “jugar”. Querían entender cómo funcionaba el sistema.
Lo mismo ocurre con juegos como Spirit Island, que exige planeación constante y coordinación profunda. No es ligero. Pero para quien disfruta los retos estratégicos, resulta absorbente. También puede pasar con títulos históricos como La Era de Roma, donde construir y administrar recursos tiene un peso importante en cada turno.
Pensar no es lo contrario de divertirse también puede ser parte del disfrute.
Los juegos no son solo para niños
Desafortunadamente todavía es común escuchar que “los juegos son para niños”. Tal vez porque durante años lo que dominaba el mercado eran títulos familiares o educativos. Pero el hobby moderno ha crecido mucho más allá de eso. Un juego como Hegemony no está pensado para niños. Tampoco lo están experiencias como Eruditos de las Tierras del Sur, ambientado en la época del Califato abasí, donde los jugadores compiten por traducir manuscritos científicos, ganar influencia en la Casa de la Sabiduría y desarrollar distintas áreas del conocimiento. Es un juego de planificación cuidadosa, gestión de recursos y decisiones estratégicas que se construyen a lo largo de la partida. No es ligero, pero para quien disfruta optimizar y pensar varios turnos adelante, resulta especialmente atractivo.
Así como hay libros ligeros y libros exigentes, también hay juegos que invitan a distintos niveles de involucramiento. La complejidad no los hace inaccesibles por definición. Los hace distintos.
No es cuestión de dificultad, sino de intención
No todos necesitan empezar por algo ligero. Algunas personas disfrutan aprender sistemas complejos desde el inicio. Otras prefieren algo rápido dentro de la capa de Descubrir. Ninguna es mejor que la otra. La pregunta no es qué tan pesado es el juego, mas bien es qué tipo de experiencia quieres vivir. Si te interesa un tema, si te intriga un sistema, si te gusta analizar y debatir, tal vez un juego más intenso no sea una barrera, sino una puerta.
En Búndaba organizamos para orientar, no para limitar.
Un saludo,
Pablo de Búndaba
*un especial saludo a Iván, Manuel y Nacho


